Un intervalo armónico es la distancia entre dos notas que suenan al mismo tiempo. Estos intervalos determinan cómo se percibe la armonía, desde el reposo y la estabilidad hasta la tensión y el movimiento.
Los intervalos consonantes suenan estables y resueltos. Se integran de manera suave y se utilizan comúnmente para construir la armonía:
- Unísono
- Octava
- Quinta justa
- Cuarta justa (dependiendo del contexto)
- Terceras mayores y menores
- Sextas mayores y menores
Los intervalos disonantes generan tensión e inestabilidad, y a menudo requieren resolución:
- Segundas mayores y menores
- Tritono
- Séptimas mayores y menores
La consonancia y la disonancia trabajan en conjunto. Sin disonancia, la música carece de movimiento; sin consonancia, carece de reposo. El equilibrio entre ambas es lo que le da a la armonía su poder expresivo.
La siguiente pista busca explorar los distintos intervalos armónicos y la forma en que se relacionan entre sí, utilizando un tema básico que aparece a lo largo de toda la pieza. A continuación se presenta la partitura:
Cada vez que el tema reaparece, se emplea un intervalo distinto. Se utilizan los diferentes intervalos básicos que se encuentran en la escala mayor. Se invita al lector a escuchar la pista en el siguiente enlace:
Los intervalos consonantes pueden distinguirse fácilmente de los disonantes. Estos últimos aparecen en los compases 25 al 30. En el compás 32 se regresa a las terceras estables para aproximarse al final, desacelerando el tempo y resolviendo mediante una cadencia tradicional de sensible a octava