Composition Based on a Mozartian Harmony


Great masters often serve as references for composing—not only as an unconscious influence, but also through the direct musical analysis of their works. Here we will review the harmony of the first movement of Symphony No. 25 in G minor by the great composer from Vienna.

Above each measure the harmonic symbols are written, as if it were a song or a jazz standard from the Real Book. We can see how the G minor chord changes to second inversion in the second measure (Gm/D), then moves to C minor in first inversion (Cm/Eb), and from there arrives at its dominant, D major, also in first inversion (D/F#).

It is important to emphasize that Mozart did not actually apply triads directly in the way we would today. Modern chord symbols are used here to provide a contemporary harmonic interpretation of something that was originally composed from a contrapuntal perspective rather than from block chords. It is also worth mentioning that the instrumental voices remain in octaves and even move in parallel octaves when the harmony changes—so the reader can see that the rules of traditional harmony are frequently broken.

The triads themselves become clearer starting in measure 5 with the arpeggios of G minor (Gm), C minor (Cm), and D7 in second inversion (D7/A). The minor seventh appears in what we interpret as a D arpeggio in measure 7, with the particular feature that it lacks the tonic. The tonic appears in the second half of the measure in the horn, which simultaneously plays the notes D and C (remember that it sounds a major second lower than written).

Another interesting element is the cadential form in measures 11 and 12, which returns to the tonic, G minor. In measure 13 the main theme appears again (remember the sonata form), and in measure 25 the second theme appears, which is the relative major of the key—B-flat major (Bb). This undoubtedly casts a ray of light over the somewhat somber melody of the minor key.

The author cannot help but recall the Viennese dance heard in the opening credits of the film Amadeus.

This analysis led me to an idea for a song in which we use exactly the same harmony from the first five measures for the introduction, and from there we play a bit with chords from the key. There is a progression from Eb to Eb7 with a C# moving to D—a motion that I also use in the song’s pre-chorus.

For the chorus of the song we employ the same strategy used by Herr Mozart: moving to the relative major of the key, Bb. Even the lyrics convey a burst of joy when they say, “Look how many things can fit inside a button.” From there we repeat the structure with the introduction, verse, pre-chorus, and a chorus that repeats to close—this time, simply for the pleasure of ending in G major, with a small use of what traditional harmony teachers call the Picardy third.

The lyrics of the song were inspired by the attitude of my five-year-old daughter when she is asked to stop playing. My little one looks so absorbed in what she is doing that sometimes I feel a bit guilty interrupting her. Still, every now and then it has to happen—but play is inherent to all human beings: sometimes with dolls, and when we grow older, with sounds.

Here we leave the song to share with readers.

Composición a partir de una armonía Mozartiana

A menudo los grandes maestros nos son referentes para componer, no únicamente como influencia inconsciente sino directamente haciendo un análisis musical de su obra. Vamos a revisar la armonía del primer movimiento de la sinfonía No. 25 en Sol menor Gm del grande de Viena.

Arriba de cada compás se anota el cifrado armónico como si se tratara de una canción o un estándar de jazz del Real Book. Podemos ver como el acorde de sol menor cambia a segunda inversión en el segundo compás Gm/D para pasar a un Do menor en primera inversión Cm/Eb y de ahí llegar a su dominante Re mayor D. en primera inversión D/F#. Aquí hacemos hincapié que en realidad Mozart no aplica directamente las triadas como lo haríamos hoy por hoy, se utiliza el cifrado moderno para dar un sentido armónico actual a lo que en su momento se compuso desde una perspectiva contrapuntística y no de acordes en bloque. Vale la pena mencionar que las voces de los instrumentos permanecen en octavas y hacen octavas paralelas al cambiar el acorde, para que vea el lector o lectora que las reglas de la armonía tradicional se rompen frecuentemente.

Las triadas ya directamente se aprecian a aprtir del compás 5 con los arpegios de Sol menor Gm, Do menor Cm y Re7 en segunda inversión D7/A. Esa séptima menor aparece en lo que interpretamos como un arpegio de Re en el compás 7, con la característica de que no tiene tónica, la tónica aparaece en la segunda mitad del compás en el corno que hace simultáneamente las notas Re y Do (recordemos que se escucha una segunda mayor abajo de lo escrito).

El otro elemento interesante a nombrar es la forma cadencial en los compases 11 y 12 que llegan nuevamente a la tónica Sol mayor Gm. En el compás 13 vuelve a aparecer el Tema principal (la forma sonata) y en el compás 25 aparece el segundo tema que es el relativo mayor de la tonalidad, es decir: Si bemol mayor Bb, sin duda le da un haz de luz a la melodía un tanto sombría del tono menor. Quien esto escribe no puede evitar recordar el baile vienés en los créditos iniciales de la película Amadeus.

Ese análisis me llevó a una idea para una canción en donde utilizamos exactamente la misma armonía de los primeros 5 compases para la introducción, de ahí se juega un poco con acordes de la tonalidad. Hay por ahí un pase de Eb a Eb7 con una nota Do# que se mueve a Re, movimiento que un servidor también realiza en la canción en el pre-coro.

Para el coro de la canción ocupamos la misma estrategia de Herr Mozart de pasar al relativo mayor de la tonalidad Bb, incluso la lírica de una muestra de alegría al decir “Mira cuántas cosas caben en un botón”. De ahí repetimos la forma con la introducción, verso, pre-coro y un coro que se repite para cerrar, por el mero gusto en Sol mayor, un pequeño uso de lo que los profesores de armonía tradicional llaman “Tercera de Picardía”.

La letra de la canción está isnpirada en la actitud de mi hija de cinco años cuando se le pide que pare de jugar. Mi pequeña se ve tan en su elemento que a veces me siento un poco mal de interrumpirla, sin embargo de vez en cuando hay que dejarla porque el juego es inherente a todos los seres humanos, a veces con muñecas y a cuando somos mayores con sonidos. Dejamos aquí la canción para compartir con los lectores:

Pantalón de cuero

Hay prendas que no solo se usan: se habitan.

Estos pantalones de cuero son una de ellas. Se utiliza para subir a la moto o al escenario.

No son cómodos en el sentido blando de la palabra. Al contrario: ajustan, pesan, exigen presencia. Al ponérselos, el cuerpo cambia de postura casi sin pedir permiso. La espalda se endereza, las piernas se sienten más firmes, el paso se vuelve consciente. No hay abandono posible. El cuero no lo permite.

El cuero tiene memoria. Guarda el calor, el movimiento, las horas. Cada pliegue aparece donde el cuerpo insiste. No se adapta de inmediato: hay que ganárselo. Y en ese proceso ocurre algo curioso —uno empieza a sentirse más contenido, más definido. Como si el límite externo ayudara a ordenar lo interno.

No es una prenda neutra.

El cuero carga símbolos: fuerza, riesgo, deseo. Al usarlo, algo de eso se activa. No es disfraz ni provocación gratuita; es una afirmación silenciosa. Estoy aquí. Este es mi cuerpo. Esto es lo que ocupa el espacio.

Además, hay una sensación táctil difícil de describir: el roce constante, la temperatura que se regula lentamente, el sonido casi imperceptible al caminar. Todo eso mantiene al cuerpo despierto. Presente.

Estos pantalones no buscan agradar.

No piden aprobación.

Simplemente acompañan un estado.

Quizás por eso hacen sentir así: más seguro, más entero, más consciente de cada gesto. No transforman a quien los lleva, pero sí revelan algo que ya estaba ahí, esperando una forma adecuada para manifestarse.

Quién estas líneas escribe los ha usado desde hace más de 25 años. En el escenario, en la motocicleta y en la calle. Desde que tocaba en Eslabon hasta este día.

Algunos me los critican y otros tantos los halagan, al final del día son parte de una imagen elegida y mientras me agraden los seguiré vistiendo.

Marcha de Intervalos

Un intervalo armónico es la distancia entre dos notas que suenan al mismo tiempo. Estos intervalos determinan cómo se percibe la armonía, desde el reposo y la estabilidad hasta la tensión y el movimiento.

Los intervalos consonantes suenan estables y resueltos. Se integran de manera suave y se utilizan comúnmente para construir la armonía:

  • Unísono
  • Octava
  • Quinta justa
  • Cuarta justa (dependiendo del contexto)
  • Terceras mayores y menores
  • Sextas mayores y menores

Los intervalos disonantes generan tensión e inestabilidad, y a menudo requieren resolución:

  • Segundas mayores y menores
  • Tritono
  • Séptimas mayores y menores

La consonancia y la disonancia trabajan en conjunto. Sin disonancia, la música carece de movimiento; sin consonancia, carece de reposo. El equilibrio entre ambas es lo que le da a la armonía su poder expresivo.

La siguiente pista busca explorar los distintos intervalos armónicos y la forma en que se relacionan entre sí, utilizando un tema básico que aparece a lo largo de toda la pieza. A continuación se presenta la partitura:

Cada vez que el tema reaparece, se emplea un intervalo distinto. Se utilizan los diferentes intervalos básicos que se encuentran en la escala mayor. Se invita al lector a escuchar la pista en el siguiente enlace:

Los intervalos consonantes pueden distinguirse fácilmente de los disonantes. Estos últimos aparecen en los compases 25 al 30. En el compás 32 se regresa a las terceras estables para aproximarse al final, desacelerando el tempo y resolviendo mediante una cadencia tradicional de sensible a octava

Interval March

A harmonic interval is the distance between two notes sounded at the same time. These intervals shape how harmony feels, from rest and stability to tension and movement.

Consonant intervals sound stable and resolved. They blend smoothly and are commonly used to build harmony:

  • Unison
  • Octave
  • Perfect fifth
  • Perfect fourth (depending on context)
  • Major and minor thirds
  • Major and minor sixths

Dissonant intervals create tension and instability, often calling for resolution:

  • Minor and major seconds
  • Tritone
  • Minor and major sevenths

Consonance and dissonance work together. Without dissonance, music lacks motion; without consonance, it lacks rest. Their balance is what gives harmony its expressive power.

The following track, seeks to explore the different harmonic intervals and how they relate using a basic theme that appears all over the piece. Take a look at the music:

Each time the theme shows up, a new interval is used. The different basic intervals found on the major scale are used. The reader is invited to listen to the track:

The consonant intervals can be easily distiguished from the dissonant ones. The latter appear on measures 25 to 30. In measure 32 we go back to the stable thirds to approach the ending by slowing down the tempo and resolve in a traditional leading tone-octave cadence.

Compases Irregulares

A veces resulta interesante utilizar diferentes compases en una composición musical. Esto le da al oyente la sensación de algo incompleto, como si la música tartamudeara. La siguiente pieza se llama Broken Heel. Sus primeros 48 segundos consisten en un compás de 4/4 seguido por uno de 3/4. El resto de la pieza ya está en 4/4 pero el primer tiempo de cada compás va en silencio. El título surge como una analogía al sonido de pasos desiguales al caminar.

Desde un punto de vista técnico, la combinación de ambos compases puede leerse como 7/4. Esto significa que tenemos siete pulsos por compás, quizá el más común de todos los compases irregulares, pero funciona porque el oyente percibe que falta algo.

La mayoría de la música que escuchamos está escrita en compases binarios o ternarios, por eso los compases diferentes a esos resultan peculiares.

En la música popular, los compases irregulares a veces se utilizan para adaptar letras largas dentro de una frase musical. Un ejemplo común son los versos de “All You Need Is Love” de The Beatles. o “Money” de Pink Floyd con sus 7/4 de compás.

Los compases regulares, como el 4/4 —generalmente llamado compás común—, se relacionan estrechamente con el movimiento humano, como caminar o respirar. Tal vez esa sea la razón por la que los compases regulares se usan tanto; sin embargo, a veces es bueno moverse de forma asimétrica o caminar con un tacón roto para sentir la diferencia.

Irregular Time Signatures

It is sometimes interesting to use different time signatures in a musical composition. It gives the listener the feeling of something incomplete, as if music was stammering. The following piece is called Broken Heel. Its first 48 seconds consists of a 4/4 bar followed by a 3/4 bar. The remaining of the piece stays in 4/4 but the first beat is a rest. The title of the piece results as an analogy of uneven walking steps.

Technically speaking, the combined time signature can be read as 7/4. It means we have seven beats each bar, maybe the most common of all irregular meters, but it works because the listener feels as if something was missing.

Most of the music we listen to, is written using binary or ternary meters, that is why meters different to those turn out peculiar.

In popular music, irregular time signatures can sometimes be applied to adapt long lyrics on a musical phrase. A common example are the verses in All you need is love by The Beatles or Money by Pink Floyd wich as a time signature of 7/4.

Regular time signatures like 4/4 usually called common time relates closely to the human movement like walking or breathing. Perhaps that is the reason why regular time signatures are highly used but sometimes it is good to move asymmetrically or walk with a broken heel to feel the difference.

Road for Piano and Bass

Road for Piano and Bass es un single instrumental de Carlos Franco que dura aproximadamente 4 minutos y 24 segundos y presenta una interacción íntima entre dos instrumentos fundamentales: el piano y el bajo.

Desde el primer compás, Road for Piano and Bass destaca por su simplicidad elegante y su enfoque en la conversación musical entre piano y bajo. El piano propone motivos melódicos claros y articulados que caminan sobre una base rítmica sólida, mientras que el bajo actúa tanto como soporte armónico como contrapunto melódico. (music.amazon.es)

A diferencia de composiciones más ornamentadas o con arreglos densos, esta pieza se beneficia de la economía de elementos: cada instrumento tiene espacio para respirar, desarrollar ideas y responder al otro. El resultado es una pieza musical que suena a la vez íntima y dinámica, ideal para quienes aprecian la interacción directa y transparente entre dos voces instrumentales.

El título Road for Piano and Bass sugiere un camino, un viaje musical, y esa metáfora se cumple en la escucha: la estructura sonora transita por secciones que alternan momentos más reflexivos con otros más rítmicos y fluidos. Esto le da al oyente la sensación de un recorrido, como si cada frase fuera una curva o paisaje diferente en esa “carretera” musical.

Este single es una muestra clara del enfoque compositivo de Carlos Franco hacia la música instrumental: una riqueza expresiva que surge de la interacción directa entre instrumentos, sin adornos innecesarios. Road for Piano and Bass es ideal para quienes buscan una pieza que combine técnica, musicalidad y conversación instrumental en un formato breve pero evocador. (music.amazon.es)

Piano Solo

Claro — aquí tienes una reseña del álbum Piano Solo de Carlos Franco basada en la información disponible sobre este lanzamiento:

El álbum Piano Solo de Carlos Franco es una obra que abraza la esencia del piano como instrumento narrador: desnudo, expresivo y lleno de matices. Publicado en 2025, este proyecto muestra al compositor y pianista en su forma más personal —explorando sonidos, texturas y emociones sin la compañía de otros instrumentos, lo que permite que cada nota respire con autonomía. (Amazon Music Unlimited)

Lo que distingue a este álbum es cómo Franco juega con contrastes dinámicos y texturales:

  • Atardecer y Atardecer Impro parecen dialogar entre sí, ofreciendo variaciones líricas sobre un mismo motivo.
  • Glass y Glass Impro funcionan como variaciones de un mismo concepto sonoro, donde la repetición y la improvisación se fusionan.
  • Variaciones explora la transformación temática con una sensibilidad casi clásica, acercándose a nociones de forma y desarrollo.
  • La suite final, Eslabón Suite, es una pieza más extensa que amalgama motivos y estados de ánimo, cerrando el álbum con una sensación de resolución y viaje completado.

Aunque Piano Solo no se encasilla en un solo género, el enfoque de Franco recuerda tanto a la música clásica contemporánea como a la improvisación íntima del jazz moderno. La ausencia de acompañamiento instrumental convierte cada composición en una conversación directa entre el intérprete y el oyente, transmitiendo una variedad de estados —desde lo introspectivo hasta lo efusivo.

Piano Solo es un reflejo del compromiso de Carlos Franco con la música como lenguaje expresivo puro. Al desnudar su sonido y dejar que el piano hable sin adornos, Franco entrega un álbum que invita a la escucha atenta, una obra que recompensa a quienes se sumergen en sus matices y atmósferas. Es un viaje musical personal, lleno de sensibilidad, técnica y emoción, ideal para quienes aprecian la voz íntima del piano en su forma más esencial.

Ideas

Ideas es un álbum del músico y compositor Carlos Franco-Galván lanzado en 2022, parte esencial de la discografía que refleja su espíritu creativo e independiente. (Spotify)

A diferencia de un proyecto convencional, Ideas surge del juego musical y de la experimentación con software de instrumentos virtuales. La premisa del álbum —como su título lo sugiere— fue construir piezas musicales que nacieran de una primera o segunda idea improvisada, y a partir de estas germinar composiciones que se sienten orgánicas y auténticas.

Carlos Franco, quien no solo compone sino que también interpreta una gran parte de los instrumentos (como sintetizadores, bajo, guitarra y voces), dirige y produce el álbum con una visión profundamente personal. Este enfoque refleja tanto una independencia artística como una búsqueda constante por nuevas formas de expresión sonora.

Ideas no se adscribe a un solo género. Más bien, mezcla elementos de pop, rock alternativo, ambient y composiciones experimentales, logrando un tapiz sonoro que suena coherente y variado. Algunas de las pistas musicalmente evocadoras incluyen títulos como:

  • Inner Dance
  • Bass and Strings
  • Heartbeat
  • Miracle
  • Child Song
  • Realize
  • Black Spade
  • Farewell

Estas composiciones muestran un equilibrio entre melodías introspectivas, texturas electrónicas y momentos más ligeros o emocionales. La construcción de cada tema parece responder a una intención diferente —ya sea evocar una sensación, explorar un motivo armónico o simplemente jugar con timbres y ritmos.

El título del álbum es doblemente significativo: hace referencia tanto al proceso creativo como a la naturaleza fragmentaria y fluida de las composiciones. Carlos Franco ha comentado que las piezas se desarrollaron a partir de pequeñas ideas musicales, integradas unas con otras para formar un conjunto que, aunque diverso, mantiene cohesión a través de una visión unificadora.

Ideas no es solo una colección de canciones, sino un ejercicio de exploración musical: invita al oyente a acompañar al artista en un viaje de descubrimiento, reflexión y musicalidad sin barreras rígidas de género.

Si hay una palabra que define Ideas, esa es curiosidad. Este álbum es un testimonio de cómo la música puede ser, ante todo, un laboratorio de pensamientos sonoros. Ya sea que te acerques a él como escucha casual o como músico en busca de inspiración, Ideas de Carlos Franco ofrece un paisaje sonoro rico, variado y honesto —una muestra de que, en la música, a veces las mejores piezas nacen de una simple idea.